Por Mabel Lemoniel

Cada Farmers Market tiene su latido, y para nosotros, uno de esos latidos es Gary Wilkins de Riverdale Farm. Cuando conoces a Gary, sientes al instante la pasión que siente por la agricultura y por la comunidad a la que llama su «hogar adoptivo»: Lawrence.

Gary creció en una granja, trabajando junto a su padre. La agricultura siempre ha sido un asunto familiar, algo arraigado en la tradición y el amor. Su padre empezó a vender productos agrícolas en Lawrence en 1988 y, desde entonces, la familia Wilkins ha formado parte de la historia de acceso a alimentos frescos de la ciudad.

«Me encanta mi trabajo cada día», dice Gary, y no es difícil de creer. Se nota en cada caja de verduras y en cada bandeja de plantas que trae a nuestros mercados. Riverdale Farm es más que un negocio: es un homenaje. El propio nombre proviene de dos inspiraciones: River, por la ubicación de la granja cerca del agua, y Dale, en honor del difunto hermano de Gary. Es una forma de recordar a la familia y de alimentar a las familias de Lawrence.

Gary no hace este trabajo solo. Con el apoyo de María Natera, nuestra Responsable de Programas de Vida Sana, y de Manolo, que ayuda a trasladar la cosecha a los mercados, Gary sabe exactamente lo que buscan los vecinos temporada tras temporada. Como él dice: «Todo lo que cultivo se basa en Lawrence». Ese compromiso es la razón por la que sus productos siempre parecen pertenecer a este lugar: se cultivan pensando en nosotros.

Mirando hacia el futuro, Gary ve Riverdale Farm creciendo junto a nuestros Farmers Markets. Su visión está llena de posibilidades: más variedad, más conexiones y más formas de fortalecer la seguridad alimentaria en Lawrence.

Para nosotros, esta asociación es lo que significa comunidad. Alimentos frescos, cultivados con amor, compartidos con los vecinos y arraigados en una visión de salud y pertenencia. Estamos agradecidos a Gary y a todos nuestros vendedores, que convierten cada día de mercado en una celebración de la alimentación y la conexión.